Imagen de archivo de un internauta descargándose música de un ordenador a su reproductor de MP-3.
El Gobierno británico prepara una reforma legal para que las compañías proveedoras de acceso a Internet corten el servicio a quien se descargue música o películas ilegalmente de manera reiterada, asegura este martes el periódico londinense The Times.
Antes, el usuario sospechoso de descargas ilegales recibiría un primer aviso por correo electrónico. Si continuara haciéndolo, se le suspendería temporalmente el servicio de Internet. Si reincidiera por tercera vez, se le cancelaría el contrato.
Según el proyecto gubernamental, "se legislará para pedir a los proveedores de acceso a Internet que emprendan acciones contra la descarga ilegal", que según las discográficas y los estudios cinematográficos les generan pérdidas de miles de millones de euros. La norma está incluida en un borrador de reforma legal sobre las industrias culturales que se publicará la semana próxima.
© 2008 AFP