Existen dos formas de identificar a un usuario en Internet: a través de su dirección de correo electrónico o de su dirección IP. La dirección de correo electrónico es un medio para identificar a una persona en Internet; algunos servicios solicitan que proporcione su dirección de correo electrónico para poder identificarlo y luego le envían un correo electrónico que debe responder desde la dirección que proporcionó originalmente. Sin embargo, debido al incremento de servicios de correo electrónico gratuitos, actualmente es muy fácil abrir una cuenta de correo electrónico con información falsa.
La dirección IP es la base de la comunicación en Internet. La mayoría de los usuarios la reciben de su proveedor de servicios de Internet y cambia cada vez que se conectan. No obstante, su proveedor de servicios de Internet conserva registros de las conexiones y, de esta manera, puede tener un historial correspondiente a su dirección IP. Sin embargo, al utilizar proveedores de servicios de Internet gratuitos, es posible conectarse casi anónimamente (sólo el número de teléfono permite relacionarlo con la conexión realizada a Internet). Finalmente, existe una técnica (llamada spoofing IP) que permite usurpar una dirección de IP para hacerse pasar por otro equipo.
Se puede enviar un correo electrónico en forma anónima utilizando servicios llamados "reexpedidores anónimos", que aceptan correos electrónicos entrantes, luego les quitan el encabezado y la dirección fuente e insertan su dirección. Es una práctica muy polémica ya que muchas personas la usan con fines ilegítimos. Sin embargo, los tiempos en los que se podía sacar provecho de una debilidad a través del correo electrónico ya son historia.
Ocultar una dirección IP es una tarea muy difícil. De hecho, la dirección IP de un equipo es única.
Gracias al protocolo Telnet, se puede simular estar en otro equipo; sin embargo, los registros de un equipo siguen mostrando la ruta de vuelta a la fuente.
Existe una técnica llamada "suplantación" ("usurpación de identidad") que permite la adjudicación de una dirección IP que no es la propia. Sin embargo, esta técnica es sumamente complicada.