La mayoría de las veces, la gente regresa a un sitio web por su contenido antes que por su diseño. Estudios realizados con usuarios de Internet revelan que la parte más valorada de un sitio web es su contenido escrito. En consecuencia, un sitio web simple pero con un contenido muy interesante es potencialmente visitado con mayor frecuencia que un sitio web con contenido pobre pero con gráficos bien logrados.
Se debe clasificar cada parte del contenido, es decir, se debe mostrar toda información que brinde a los visitantes una idea del contenido. Los elementos que no deben faltar son, entre otros:
El estilo editorial de un sitio web se debe adaptar al tipo de lectores que lo visitarán. La política editorial de un sitio web es la política que se aplica al escribir los artículos. Una política editorial bien definida contribuye a garantizar la cohesión entre los artículos y también una cierta clase de armonía de contenidos a través de todo el sitio web.
En muchos casos, dada la naturaleza diversa de los lectores de un sitio web, se aconseja a las empresas y organizaciones adoptar un estilo editorial similar al del periodismo, o sea, que siga estas reglas en particular:
El término calibración se refiere a la determinación de la longitud de un artículo. Existen estudios que han demostrado que la gente lee un texto en pantalla un 25 por ciento más lentamente que en papel. Por eso, se recomienda escribir artículos concisos teniendo en cuenta la dificultad que presenta la lectura en pantalla.