A diferencia de las redes cliente/servidor, en la arquitectura de igual a igual no hay un servidor dedicado. Por lo tanto, en este tipo de red cada equipo es al mismo tiempo servidor y cliente. Esto significa que cada equipo en la red puede compartir libremente sus propios recursos. Un equipo que está conectado a una impresora puede incluso compartirla para que todos los equipos puedan tener acceso a ella a través de la red.
Las redes de igual a igual tienen diversas desventajas:
Sin embargo, la arquitectura de igual a igual tiene varias ventajas:
Las redes de igual a igual no requieren los mismos niveles de rendimiento y seguridad que las redes de servidores dedicados. Por lo tanto, se puede usar Windows NT Workstation, Windows for Workgroups o Windows 95, ya que estos sistemas operativos cuentan con todas las funcionalidades requeridas para una red de igual a igual.
La configuración de este tipo de red está basada en procedimientos estándar:
La red de igual a igual satisface las necesidades de una empresa pequeña, pero puede ser insuficiente en determinados entornos. Se deben analizar los siguientes temas de administración antes de elegir el tipo de red:
La política de seguridad mínima implica la protección de un recurso con una contraseña. Los usuarios de redes de igual a igual configuran su propia seguridad y, como todos los archivos compartidos se pueden encontrar en todos los equipos, es difícil hacer un control de manera centralizada. Esto también representa un problema para la seguridad global de la red, ya que algunos usuarios no aseguran sus recursos de ninguna manera.
Última actualización el jueves, 16 de octubre de 2008, 15:43:33 .