Internet no es un campo de batalla (aunque a veces lo parece), sino un lugar donde puede encontrar e intercambiar información.
Todas las personas tienen la obligación moral de respetar a los otros usuarios de Internet (como respetaría a las demás personas en la calle) y esto se aplica tanto al correo electrónico como a los sitios Web que visita (especialmente aquellos que tienen derechos de autor) e incluso al chat (IRC).