Hay que dejar claro que no es posible acceder a imágenes satelitales en tiempo real, al menos para nosotros, las personas de a pie. Es un uso que queda restringido a altos cargos militares o a investigaciones de agencias secretas.
También hay que tener en cuenta que el acceso a una herramienta así, supondría graves problemas de invasión de la intimidad. ¿Vamos a ver a la vecina que está nadando en la piscina? ¿Vamos a ver que hace nuestro hijo, que se ha ido al parque con su novia?
A parte del tema de la intimidad, también debemos considerar las limitaciones informáticas. Imágenes de satélite estáticas de todo el mundo, como las que podemos ver en Google Maps, Google Earth y otros programas ya suponen una cantidad de información descomunal. Para recibir imágenes en tiempo real, ¿os imagináis qué ancho de banda deberíamos tener?
Sin duda la posiblidad de acceder a un satélite en tiempo real sería algo muy interesante, pero creo que la privacidad de las personas está por encima.