Un avión de Air France frente a la torre de control del aeropuerto de Malpensa, al norte de la ciudad italiana de Milán, el 1 de enero pasado.
La Comisión Europea presentó este lunes una propuesta para permitir la utilización de teléfonos móviles en los aviones, mediante una armonización de las condiciones técnicas y las licencias para todo el bloque.
Algunas compañías aéreas europeas ya han comenzado a hacer pruebas permitiendo que los pasajeros utilicen su teléfono en ciertos vuelos.
La compañía francesa Air France autorizó en diciembre por tres meses el uso del teléfono para el envío de mensajes de texto o correo electrónico.
Desde esta semana, los pasajeros de uno de sus aviones en Europa también pueden efectuar llamadas.
La Comisión propone crear una red a bordo del aparato, con una estación de enlace dentro del avión que garantice una conexión a tierra por satélite.
El equipamiento permitirá que los pasajeros puedan conectarse únicamente con la red a bordo, con un nivel de transmisiones lo suficientemente débil para no crear inteferencias con los aparatos de nevegación.
Otra dificultad actual es la necesidad de obtener una licencia de telefonía móvil en cada uno de los países sobrevolados.
Bruselas quiere remediar esto instaurando un sistema de reconocimiento mutuo: la compañía aérea podrá pedir una licencia en el país en el que está matriculada, que será válida para toda la UE.
El avión deberá en todo caso haber alcanzado su altitud crucero (más de 3.000 metros) y sólo los teléfonos 'clásicos' GSM de segunda generación están concernidos por la propuesta.
La Comisión no descarta una extensión futura a la telefonía móvil de tercera generación, que permite una mayor velocidad y la conexión a internet.
Las tarifas serán establecidas por los operadores de telecomunicaciones, a los que la comisaria a cargo del sector, Viviane Reding, ya instó a ser "razonables".
"Si los consumidores reciben facturas altas el servicio no despegará", subrayó Reding en un comunicado.
© 2008 AFP