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Amor, amigos, trabajo... cómo Facebook cambió nuestras vidas

Kioskea el jueves, 2 de febrero de 2012, 17:21:49


Un símbolo de \'me gusta\' a la entrada de la sede de Facebook.

Un símbolo de la red social estadounidense Facebook, el de 'me gusta', a la entrada de la principal sede del grupo, en Menlo Park, California, el miércoles 1 de febrero.

Reencuentros de amigos o de almas gemelas, reuniones con padres o con amigos perdidos, empleos logrados, pero también un escaparate profesional: la red social estadounidense Facebook cambió la vida de cerca de un 10% de la humanidad.

Facebook es un poco como una fiesta virtual que dura día y noche: allí se encuentran a los amigos de nuestros amigos, se repara en la bonita cara de uno mismo en la 'foto de perfil' o en 'posts' hilarantes de otros por sus comentarios. Se puede conectar con otro, se establecen los cortejos.

Un jugueteo virtual que puede desembocar en una historia de amor real, como para Sandrine, que vivía en Italia y encontró en la red social a Antoine, que residía en París. Hoy tienen una hija pequeña.

"Los dos jugábamos en una aplicación de Facebook y nos encontramos para 'combatir' a un amigo común", cuenta Sandrine. "Comenzó por algunos intercambios tontos del tipo, 'no lo toques es mio', después continuamos intercambiando pequeños mensajes, luego largos 'emails'... Antes de un encuentro con muchas emociones dos meses después".

Esta auténtica guía planetaria que cuenta con más de 800 millones de miembros activos permite también encontrar amigos o padres perdidos de vista, mejor que un detective privado.

Caner Ongun, un turco de 44 años residente en Nueva York, había perdido el rastro de su amigo Cetin hace 15 años. Sabía que se había instalado en Veracruz, México, pero ni las búsquedas por internet, ni las investigaciones por teléfono le habían permitido localizarlo.

Cuando se inscribió en Facebook en 2007 no necesitó más que varios 'clics' para encontrar a Cetin, miembro de la red.

Cetin había dejado Turquía después de divorciarse. Marinero de oficio, había permanecido largo tiempo sin comunicarse con su ex mujer y su pequeña hija, que se habían trasladado en ese tiempo, y ellas mismas no lo localizaban, imaginando lo peor.

"Un día escribo el nombre de mi hija en Google. Y llego a su página de Facebook. Yo ni siquiera sabía que era Facebook", cuenta Cetin, que desde entonces reanudó un contacto casi cotidiano con su hija, incluso cuando aún no se han visto "en persona".

La estadounidense Amy cuenta haber encontrado la pista de su mejor amiga del liceo secundario. "Fuimos a universidades diferentes. Hacía 20 años que no nos hablábamos cuando la encontré en Facebook. En realidad, ella había vivido cerca de lo de mi madre todo este tiempo".

Facebook es la herramienta ideal de un mundo cada vez más globalizado: "tengo 99 amigos en Sidney, donde vivo, de un total de 1.053", explica el australiano Stephen Todd, consultor para la revista de moda Supply.

"Facebook me permite estar cerca de mis amigos en todos los rincones del mundo, en una discusión incisiva, o aún mejor, banal, como en la vida", añade.

Facebook es también un escaparate gigante de autopromoción. La artista Bénédicte Kléne da a conocer sus obras en su página, la diseñadora Joomi Lin, sus joyas.

Camille Chayet encontró una pasantía en Nueva York luego de haber visto en un perfil que "el Club Paris American busca una persona en prácticas" y su amiga profesora de yoga encuentra a sus primeros alumnos en la red social, entre otros ejemplos.

En cuanto a Gilles Verdiani, coguionista de la película 'El amor dura tres años', del director y escritor francés Frédéric Beigbeder (actualmente en salas de cine), es el conjunto de sus perfiles entre 2009 y 2010, inspirados en la reciente paternidad, que han dado nacimiento a un libro, que será publicado en mayo próximo.

© 2012 AFP

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