Dentro del catálogo de minijuegos habilitados para la consola de Microsoft, uno de los más frescos y adictivos es Zuma. Para su realización se han tomado claras referencias a la célebre serie Puzzle Bobble, como pueden ser la asociación de esferas de colores o incluso el modo de lanzamiento de las mismas. A pesar de recordar
En todos los escenarios existirán unos recorridos a modo de carriles por los que circularán esferas de colores. Nuestro objetivo último es evitar que las bolas lleguen a un punto en el que serán absorbidas por un agujero, lo que nos restará una vida. Las esferas se moverán continuamente por el carril en dirección al agujero mientras nosotros tratamos de evitar que esto ocurra.
Para ello deberemos lanzar las bolas que irán apareciendo en nuestro lanzador, de forma que al juntar 3 de cada color conseguiremos que desaparezcan. Esta acción valdrá tanto para otorgarnos puntos como para ralentizar momentáneamente el movimiento de las bolas. Será fundamental el crear grandes agujeros en la cadena de esferas de forma que generemos tiempo para destruir todas las bolas que amenazan con llegar a su destino final.
Tomaremos el control del ídolo sapo de Zuma, que deberemos utilizar para ir avanzando por los diferentes templos. Estos templos se comportarán como niveles de dificultad, de forma que en cada uno deberemos superar determinado número de fases antes de pasar al siguiente. Con cada paso que demos se nos irán sumando nuevos elementos al juego, ya sean más colores en las bolas o una mayor velocidad en su desplazamiento.